LLUVIA DE ROSAS LILAS. Juanjo Conejo

Lluvia de rosas lilas
sobre la tumba de la víctima;
la esperanza marchitada,
está apagada su mirada.

Mujer violada,
torturada, ultrajada;
le han robado la vida
unas manos depravadas.

Noche larga, noche oscura,
lágrimas sobre la lápida fría;
y no cura la mañana
el daño de la herida.

No olvida la mente
el color de su sangre,
el dolor de su ausencia
es una espina en el alma.

El corazón se hace fuerte,
aprende a vivir con su muerte,
con el suspiro, con el llanto,
con su eterno silencio.

Despierta la boca dormida,
¡grita!, no seas tímida, ¡grita!:
«¡Qué el cielo y la tierra
le hagan justicia!».

Juanjo Conejo

* 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.