Soy responsable de mis silencios. J. L. Quintana

Esta vez voy a escribir como amigo, porque si voy a comunicar , a relatar lo que puede interpretarse como malintencionado o tendencioso por quien se siente aludido él o con los que cree que debe defender , solo me puedo dirigir en mi defensa como amigo , que obliga a la sinceridad, la verdad, la voluntad de que sirva para el bien general.

Suelo mandar estos “pareceres” al Ateneo de Santander donde los publican en su página web y yo, en mi creencia pienso que servirán de testimonio “cierto” de los acontecimientos en estos tiempos de confusión, de carencias, de temores, inquietudes ante un futuro que nos anuncian incierto, y que un temor al futuro político, económico y sanitario llevan a ese pozo “nocebo” a la mayor parte de la población.

Si España puede y debe presumir de algo, es de la S.S. sanitaria. Especialmente del Hospital Valdecilla en Santander, donde todo el personal sanitario, especialistas, enfermeras y demás cumplen su función de manera escrupulosa, magistral, cariñosa y atenta. No puedo recordar nombres me gustaría citar a todo el personal de la tercera y cuarta plantas, al personal de cardiología, Dr. de la Torre, a las extraordinarias, y esto es así, enfermeras como Lucia, Beatriz, al enfermero Salva, y me duele no citar a los demás de quien no retengo el nombre y no puedo más que mandarlos un abrazo de agradecimiento desde aquí. Valdecilla es un tesoro y España debe saber y reconocer lo que quizá en ninguna otra parte del mundo se puede encontrar.

Y lo anterior es lo que me impide seguir con una crítica que debo hacer, como ciudadano, porque al fin soy responsable de mis silencios, que servirían para ignorar una realidad hoy y en el futuro, como contribuyen a ello políticos, periodistas y manipuladores al servicio de quien no sabemos quién.

Los ambulatorios, para quien me lea en Hispanoamérica, son servicios sanitarios de atención primaria, están cerrados; abiertos únicamente para las citas acordadas previamente, con los que el enfermos, muchas veces inducido por esta alarma repetida constantemente en los espacios de televisión y radio, obliga al que se siente indispuesto a dirigirse a los servicios de urgencias del Hospital, Valdecilla en esta localidad. Así se explica cómo los hospitales de toda España quedaron saturados y esa alarma, mitad inducida, creció a estadios increíbles.

Gracias Valdecilla, gracias sanitarios en Valdecilla, incluso al personal del ambulatorio que al fin siguen instrucciones y que mis vecinos de Pontejos suponen, porque en definitiva todo esto no es más que el resultado de una política muy bien calculada para fines que desconozco.
En Marina de Cudeyo, entre buenos vecinos, amistosos y solidarios.
Agosto 2020. José Luis Quintana Mantecón

Necrológica. J. L. Quintana

Recuerdo a mi amigo Camporredondo fallecido en plena pandemia y cuyo funeral se ha retrasado hasta hoy.

“Te llamarémos todas las noches a ese lugar donde todo es Luz, donde nuestra Madre esperaba para volver a acariciarte como a un niño.,quererte y volver a jugar, porque eso es el Cielo, donde solo se puede hacer el bien, amar al prójimo y como ángeles que sois ya, escuchar nuestas inquietudes, temores y dolor mucho dolor. Nos estarás viendo a todos , Maria Aurora, Charo, Juan Ramón, Maria Aurora hija, Alfonso, Maribel, Juan Luis, Marimi, Lalo, Carmen, Mariví. Tito y Ana. También Rosa y José Ramón, Mary Pili, José Antonio, Maria Angeles, Estrella y Leandro, Ana-Serafín, todos lloramos tu salida a pesar de saber el premio que has obtenido recibiendo este ascenso celestial. Te llamarémos , te llamarémos…

Toño, nunca estuviste ni te sentiste solo porque hicimos todos juntos, durante muchos años, un camino: el camino eterno , el único que conduce al final que perseguimos; te mantuviste firme en esa senda, a veces dificil, pero única si queremos llegar a la Casa Eterna, donde nos están esperando . Toño, tú has pasado la última dificultad y ahora te veo feliz ,feliz eternamente ; te siento que sonríes, haces un gesto a Serafín, a Paco, a Pepe C a Benito y a otros amigos que se adelantaron; ahora sí que podéis ayudarnos. Sí ,ya entiendo, hay que pedirlo, lo que aquí decimos oración. Vigílanos, no nos dejes de la mano hasta que nos volvamos a encontrar . Te abrazamos. Julia

Desde una vida, madera y mimbre,
te alzaste en puntillas para alcanzar el Cielo, fuera del tiempo, en rara primavera .
Hojas secas inundaron los caminos
y la flor del almendro cayó prematuramente.
Tú, querido Toño , iniciaste otro camino.
Aguarda un poco , ahí por donde pasas
lejos ya de esta tiniebla extraña
en esa auténtica Luz que nos espera.
Entre notas del espacio y frutos de vida eterna , detente , un poco nada más , mientras llegamos y seguimos juntos por esa senda divina , celestial camino bien señalado en guiños del Universo que tú elegiste.

Julio 2020. José Luis Quintana Mantecón

Amenazados por la pandemia solo una familia recogió a su residente de los setenta alojados. J. L. Quintana

Todo fue una tristeza honda, fría y dolorosa y no llegó sola en un atardecer cualquiera algo se inició en un intento de poder ¿ O llegaron sin forma las crueles inquietudes ?
¿ Fué la edad ? ¿O el brillo del oro está apagado y ya no votas , viej@ ? Ahora veo.

Desde este nimbo , si tú lo pides donde no hay luz , ni color , dolor, ni frío si tu nos llamas , podrías mover montañas borrarías luchas y sanarían hombres.

Deja cuanto sufres , crueles llamaradas, inútiles odios , enojos destructores;
soberbias que confunden ; y con sabio gesto destrúyelas en ese tren de vuelta a la definitiva Casa.
Te estamos esperando, tu tren es rojo y amarillo y un nimbo infinito te arrulllará eternamente.

¿Por qué no nos llamaste querido herman@?
Estamos siempre esperando tu llamada
Tu pecho se llenó de crueles brasas
y el rayo de la desdicha recorrió tu cuerpo.
Aquí no votamos , viej@, vente, no temas.
Aquí empezarás tu vida eterna.
……………………………

Piensan que el virus ya pasó. Que el sol nalguero luce de nuevo Y se anuncia un tren llamado “playero” . Original oferta, singular destino:
Santander playa con artificiosa arena. Un espigón y un proyecto. Balneario ennegrecido.

Olvidemos los bosques y cuevas donde convivimos , las montañas verdes que nos sujetan unidos, la arquitectura fruto de los mismos canteros, nuestros antepasados. Espléndidos palacios y casonas.

El proyecto alegra; no son recién llegados, no son de ayer , son mas que vecinos , hermanos ; pueden tener aquí su casa , y siempre fué su hogar .
¿Exagero?, ¿O somos los okupas? Como extremeño en Cataluña o el andaluz en Vasconia? Confeccionaremos unas tarjetas identitarias con su leyenda como “Bienvenidos a vuestra casa, España ” “En este vuestro regreso,esperado ,podréis visitar gratis el Centro Botín , El Palacio de la Magdalena, Festivales , y os sorprenderéis al ver los mega autobuses que como el mal sastre los hicieron las mangas largas.

Guarda la tarjeta con la bandera de España de fondo y colocada en el parabrisas junto a la de la ITV, ayudarás a recuperar un símbolo de unidad de todos los españoles sin distinción de rancias políticas .

Julio 2020. José Luis Quintana Mantecón

Planeta Pandemia. Juanjo Conejo

Año 2050 d.C. Lugar: Planeta Pandemia. El planeta está dividido geográficamente en dos grandes extensiones de la misma medida. En la “Zona Azul” viven “los limpios”, en esta zona viven todos aquellos que lograron librarse de un contagio crónico denominado “el virus Omega”. En la “Zona Roja” viven “los contagiados”, en esta zona viven todos los que fueron infectados por el virus, cuyas condiciones de vida son infrahumanas. Y en medio de ambas zonas, está la zona fronteriza, llamada la “Zona Amarilla”, donde viven “los vigilantes”, un grupo policial, altamente adiestrado, que cumple con la misión de guardianes de la “Zona Azul”, impidiendo que “los contagiados” puedan pasar a la zona de “los limpios” y no la contaminen con “el virus Omega”. Los vigilantes llevan gafas que incorporan una tecnología secreta, con ellas tienen la facultad de detectar a los contagiados. En el planeta Pandemia existen dos mundos en uno, pero no clasificados por su nivel económico, sino por su peligrosidad.

Antes de esta pandemia el planeta se llamaba Tierra, donde el mundo estaba clasificado por su desarrollo económico y social. Cuando los recursos del planeta Tierra se hubieron agotado por causa del cambio climático, hubo que tomar drásticas decisiones, medidas desesperadas para intentar salvar la vida. El sol convirtió en desierto las dos terceras partes de la tierra y el agua se convirtió en la moneda de cambio más valiosa. La población comenzó a matarse entre sí para sobrevivir a la sed y al hambre, en este contexto brotó el virus Omega o “muerte lenta”, como algunos le llamaban. Cuando el desastre mundial parecía no tener vuelta atrás, como surgido de la nada, apareció “El Mensajero”, un profeta que decía traer la solución para evitar la destrucción total del planeta. Inspirados por el misterioso profeta, comenzaron a dividir a todos los habitantes del planeta Tierra en dos grupos: “los limpios” y “los contagiados”. Con el paso del tiempo se hizo inevitable crear el tercer grupo, denominado “los vigilantes”.

Los “contagiados” han burlado a “los vigilantes” y secuestrado al profeta que les inspiraba. El rescate: agua y comida para sobrevivir. Pero “los limpios” han decidido destruir a “los contagiados” para que el planeta Pandemia vuelva a ser el planeta Tierra.

Juanjo Conejo

Una Paloma Blanca. Jose Luis Quintana

Se ha quedado el cielo sin estrellas y la noche oscura nos oculta las esencias blancas . El silencio acompaña el pensamiento , solo la paloma blanca con un lento latido intenta hacernos creer en esperanzas de vida más allá de la pandemia.

El circo es ilusión, el mago no convierte el agua en vino, tampoco conoce el número de lotería del espectador de la tercera fila. Pero qué bien nos sentimos cuando el niño, a la salida nos pregunta ¿Y cómo lo sabe papá? Son ilusiones blancas, las negras si pudiéramos evitárselas…

El espectador espera que el payaso resbale sobre el agua caída, que el carablanca haga bien el papel de listo y así, la torta simulada, sonará más fuerte y reiremos más y con más gana.

El trapecista simula que resbala, suenan los tambores remarcando el peligro y el ejercicio se aplaude calurosamente.

Al último circo al que pude asistir se instaló en Maliaño fuimos familia y amigos. “CIRCO DREAMS” . Lo pasamos en grande, Menos yo, salieron todos a la pista, cantaron, rieron y hasta hubo tiros-simulados- Todo lo anterior porque ha cerrado “El Circo del Sol”; esta pandemia, muchos días sin ingresos no los ha permitido continuar. Como hace pocos días conocimos parte de la historia del payaso Rampin no he resistido la tentación de recordar a toda la familia Santos, Emilio con el nombre artístico de Rampín; sus nietos Pedro, Ramón y Javier Santos, octava generación. Viajan acompañados de sus padres Javier y Carmina, también para el circo Del Sol Cuando hablo de circo no puedo olvidar a Otilia, esposa de Emilio, chiquilla que pasó la guerra en Santander sola mientras su marido era reclutado. Se las valió y esperó; muchos años de hambre llegaron y aún así donó todo su dinero a la familia en Somorrostro, Mustik donde actuaban, que perdió a su hijo.

Me siguen gustando los circos humildes, pequeños ; los grandes no pueden competir con otras ofertas más del momento. Me alegra y anima su música su ropa de colores, sus caballos empenachados.

Un solar, cerca de la capital, sin costo, aseguraría la presencia permanente de uno de los varios circos que buscan lugar donde instalarse.

Con afecto. José Luis Quintana Mantecón

El cementerio de los niños olvidados. Juanjo Conejo

Nací entre plumas de ángel, nací frágil y fuerte, nací con el corazón de un valiente. ¡Qué poco duró el encanto! ¡Ay, inocencia, ya te perdí antes de conocerte! Cada uno de tus besos tenía sabor a luna menguante, y tus abrazos a crepúsculo. Y la noche llegó antes de que el alba me inundara. Estrella que se apaga antes de nacer, hierba que se seca antes de brotar, y una lágrima por quién nunca llegará a la cima de la montaña. Sonrío al recordar ese pasado fugaz en el que la paz me acunaba cuando aún era un niño. ¡Cómo perdió su esplendor el tesoro del pirata, el canto de la sirena y el hechizo del mago! Te fuiste antes de llegar, te despediste antes de mirarme. ¿A dónde van los niños que no nacen? Despedida sin abrazo, alas cortadas, y una historia que pudo ser y no fue. ¿Por qué esa gotas que recorren mis mejillas tienen el color de la sangre? ¡Ay, inocencia, sabes que te amo! Te vi la primavera vez que abrí mis ojos,  no, mucho antes, te vi en otro mundo, te vi antes de nacer,  te vi vestida con la gloria de la nieve.

Esta vida acelerada, esta vida de usar y tirar,  esta vida breve me devuelve a tu abrazo,  me retorna al hogar que tenía antes de nacer. ¡Qué tristeza hay en el cementerio de los niños olvidados! Lápidas sucias, lápidas sin flores, lápidas sin nombre. ¡Oh, niños tristes!, niños de mi corazón, dejadme ser vuestras manos, vuestros pies, vuestras bocas.  Dejadme hacer por vosotros las hazañas que nunca fueron. Os pido perdón por mi vida mediocre, os pido perdón por tantos años perdidos, os pido perdón por cada lágrima no derramada. ¡Ay, inocencia!, ¿quieres volver a ver en mi la sonrisa de un niño?, no seas tan huidiza, la vida es corta, déjate atrapar antes de que sea demasiado tarde. Volvamos a pasear juntos, dados de la mano, por un camino sin fin. Un sepulcro no podrá separarnos,  despertaré en el mundo donde tú habitas, en esa montaña coronada con la gloria de la nieve. Cuando ya no quede aire en los pulmones, cuando ya no quede sangre en las venas, un beso de tu boca me devolverá la inocencia. Pero antes, aunque mis pies estén sucios, ayúdame a llegar a la colina que sueño desde niño, y déjame poner allí una bandera por todos los que se fueron antes de llegar.  Desde allí te cantaré esa canción que tanto te gusta, esa canción que tu me cantaste cuando era un recién nacido. Más allá de este desierto interminable, esta inocencia, mi tierra prometida, la ciudad donde la luz nunca se apaga. Y aunque a veces, su brillo se desvanece en la distancia, tu voz, oh inocencia, me susurra que nací entre plumas de ángel, que nací frágil y fuerte, que nací con el corazón de un valiente.

Juanjo Conejo 24 de junio de 2020

Confinamiento, miedo y olvidos. José Luis Quintana

Contentos y enmascarados se dan la mano el vasco y el montañés. Hay mucho dinero en juego. Entiendo que es importante llenar la caja de Castro y Laredo. ,¿Pero esto, que es España, ¿pretenden que no lo sea? ¿Dónde queda nuestra tierra castellana? Confío en el Sr. Revilla y supongo que esto no es más que un transitorio vacío mental. Como dijo Jáuregui en la charla del Ateneo, si no llega dinero cambiará hasta el Gobierno. Dinero, dinero.

Bienvenidos vascos, guipuzcoanos En los años ´60 colocábamos la alfombra roja a los franceses que ayudaron en el desarrollo de Laredo. Dinero, dinero, dinero.

¿Es que los burgaleses, palentinos, leoneses o de Valladolid y más castellanos son extraños? Mi médico de cabecera es burgalés, Dr. Panero, todo un ejemplo de profesionalidad, atento, trabajador, siempre dispuesto a la ayuda, sin horarios; pregunten al Sur de la Bahía , pregunten por su esposa, hijos, todos afincados en nuestra Capital sin olvidar su Villadiego natal atalaya y vigilante de estas tierras Montañosas, Cántabras o Celtas.. Infinidad de hogueras a lo largo de estos campos avisaron a los escondidos guerreros del Norte, Amaya, de la presencia del enemigo. y dieron su vida por ello. Todo se olvida, sobre todo el agradecimiento. Solo vale el dinero, dinero, dinero. Por un plato de lentejas.

Reclamo y exijo a nuestro Gobierno que abra las “Puertas de Honor” a nuestros hermanos de Castilla, pero de forma alta y destacada. No sé si así borraremos esta vergüenza política y deshumanizada..

Feliz día.J.L.Q.

La depresión de Agustín. José Luis Quintana

Esto, no va a ocurrir en España, afirmación en ayuda a mi vecino Agustín, quien está sufriendo una depresión de asustar; no levanta cabeza, preocupado, insomne, triste, humillado, sin esperanza; no lo puedo evitar, verlo así me inquieta y me hace sufrir . ¿Cuántos en esta España resbaladiza perderán el equilibrio?
Las llamadas en estos días esconden una preocupación que tenemos todos:
¿Qué pasará mañana?
El hecho es que no lo preguntan y eso es precisamente lo grave del asunto . Es un temor tan grande y con fundamento que nos desvela el sufrimiento de miles de personas que en su propia familia ocultan ese dolor aumentado por un silencio de trincheras.
Recordemos el término troika, modo sibilino que deja en la penumbra al FMI, BCE y un inoperante representando la UE. Estos decidirán, teniendo en cuenta, dicen seriamente, la agencia de calificación de riesgo que valoró la deuda soberana griega en el nivel de títulos especulativos o «bono basura» por debajo del grado de inversión y posibilidad alta de impago. Suena que convence, y
Como no sé callar, pero tampoco tengo informaciones, envié un email a Gonzalo; hice un repaso de la historia reciente, me contestó y me recordó lo siguiente:
La crisis de la deuda soberana Griega se inició a fines de 2009 como una de las primeras cuatro crisis de deuda soberana en la zona euro, y como me remito a transcribir datos, reduzco a informes desencadenantes concretos:
– Debilidades estructurales de la economía griega,
– Una creciente crisis bancaria y una crisis súbita en la confianza de los acreedores del país.
_ El crecimiento de la deuda pública
_ Un excesivo gasto militar
_ Desplome de la Bolsa de Atenas
_ El gobierno de Grecia solicitó un «rescate financiero (?), o explicado llanamente le pincharon el salvavidas y se convirtió en el primer país en la eurozona que recibió un plan de ayuda internacional, por un monto de 110 000 millones de euros
_ El programa consistió en medidas que implican recortes en el gasto y el empleo del sector público, ampliación de la desregulación del sector privado, aumento de impuestos, privatizaciones y cambios estructurales.
_ En septiembre de 2011, Grecia presiona para que la Unión Europea desembolse un segundo programa de rescate (SIC). El nuevo plan de ajuste asociado a este segundo rescate se da a conocer el 21 de septiembre de 2011 y se toman las siguientes medidas, 30 000 funcionarios son mandados a una “reserva” previa al despido o la jubilación, los jubilados menores de 55 años perderán un 40 % del importe de sus pensiones, reducción de los salarios públicos en un 15 %, impuesto a la propiedad inmobiliaria (de 0,50 € a 16 € por metro cuadrado)
No sigo con más datos que vosotros mismos podéis completar mejor que yo pero no en wikipedia donde al igual que el programador de viajes podéis terminar en el Pico Tresmares,cuando el destino era la playa de la Magdalena.
Días pasados en este Ateneo se desarrolló la conferencia anunciada “Los efectos económicos del virus” , en este caso, observación de los movimientos bursátiles y modo de aprovecharlos. Hay que distraer a todos los sectores muy en la línea de los programas televisados donde desde hace demasiados años presenciamos con una regularidad solo comparable a la desinformación política: niños cocineros, adultos compitiendo en concursos de fogón, la cocinera en casa, lo mismo pero en Tailandia o China ,”Lío en la cocina” , y en paralelo deporte, mucho deporte , por la mañana, al mediodía , en la noche : montaña, bicicleta, parapente, con motor, sin motor , forzudos y forzudas con brillantina en duros músculos, máquinas para reducir glúteos, sistemas para aumentar o reducir pechos, cirugía plástica para quitar o aumentar, depilación masculina, también la brasileña, todo un futuro programado , y
Entiendo la depresión de Agustín
pero es inevitable y callar duplica la tragedia anímica. Mi amigo Gonzalo es pensionista y ahí es donde duele. Lo comprendo , J.L.Q.

El valor de la vida. Juanjo Conejo

Yo quisiera que esta pandemia que ha afectado al mundo sirviera, al menos, para sensibilizar a toda la población acerca del valor de la vida y produjera un cambio en la escala de valores de la sociedad. El confinamiento no me ha supuesto una tragedia emocional, ¿por qué?, pues porque he vivido cosas perores en la vida que hicieron que me diera cuenta de las maravillas sencillas que están siempre ahí, y que muchas veces olvidamos, son esas cosas que no apreciamos hasta que las perdemos, por ejemplo, el sentido de la vista y del oído, sentidos que, desgraciadamente, algunas personas perdieron o nacieron sin ellos. ¿Qué es un confinamiento comparado con el sufrimiento de los que han pasado por campos de concentración, de los que han padecido la esclavitud, de los que, de manera injusta, fueron encarcelados?

La sociedad moderna, capitalista y consumista, nos ha acostumbrado a toda clase de placeres, tornándonos adictos a ellos, convirtiendo nuestra vida en algo superficial que se dedica solo a satisfacer caprichos que no son trascendentales. ¿Debería causarnos depresión no poder salir a tomar tapas, o no poder ir al cine a ver los últimos estrenos? Nuestra esencia vale mucho más que eso, nuestra riqueza interior debería permitirnos ser felices aun estando confinados, ¿por qué?, porque estamos agradecidos por el simple hecho de estar vivos, de respirar, de poner nuestra mano sobre el pecho y sentir que nuestro corazón aún late. Los colores de una flor en una maceta interior, ¿son capaces de encantarnos? Esa melodía que escuchamos en la radio, ¿nos hace soñar? Estas son buenas señales, pruebas de que somos más que un cuerpo confinado.

Ni la plata ni el oro pueden comprar una vida. Los más afortunados nacen con cien años en el contador del tiempo, ¿puede alguien alargar su vida un año más? Aun y así, ¿por qué hay quienes menosprecian la vida?, ¿por qué algunos viven como si fueran eternos? Parece la tierra el planeta de la insensatez. El daño que causamos al planeta, el planeta nos lo devolverá. Somos capaces de destruir la vida, el único bien que no podemos restituir. Mientras pensaba el tema sobre el cual escribir, el café se enfrió, me lo bebí, aunque estuviera amargo, porque así es, a veces, la vida. Café frío, café amargo, el tiempo pasa para todos, pero aún hay tiempo de luchar.

Juanjo Conejo

Héroes de mascarilla en el palacio del Rey. Juanjo Conejo

Pertenecéis a la realeza, por vuestras venas corre sangre azul, porque debajo del pecho os late el corazón de un héroe. Naciste para ser un héroe, naciste para ser una heroína. Las vanas palabras de amor se las lleva el viento, pero quedarán en el recuerdo vuestras hazañas. Sois gente normal, pero vuestro amor a la humanidad os elevará, tocaréis el cielo donde viven los sueños. Nacisteis para las grandes proezas, nacisteis para amar contra viento y marea.

Querido héroe, querida heroína, vais siempre contracorriente. Vuestras gestas hablarán por vosotros cuando junto a los ángeles seáis eternos. Dar de beber al sediento, abrigar al que pasa frío y con palabras de fuego encender sus esperanzas, estas son vuestras medallas. Nacisteis del barro, moriréis con honor. Habéis perdido el temor a la muerte, ya no os queda nada que perder, solo queréis llevar la sonrisa al triste y al desesperado. Ellos nunca olvidarán que compartisteis el dolor de los desafortunados.

Mi querido enfermero, mi querida enfermera, que sacrificáis vuestra vida sin pedir nada a cambio, brillaréis cuando las llamativas luces del mundo se apaguen. Bailaréis en el palacio del Rey, aunque vuestros cuerpos, tan frágiles como los pétalos de una rosa, desaparezcan en el fondo de la tierra. Al final, solo quedarán vuestros generosos hechos, como inextinguible perfume de flores que alegrarán el corazón del Rey cuando vuestra fragancia inunde sus aposentos.

Si abrís bien vuestros ojos, veréis que no estáis solos, hay un mar de héroes que os rodea, y un hilo invisible que los conecta a todos. Aun el bebé recién nacido lleva el noble corazón de un héroe, aunque las tinieblas de la noche lo acaben convenciendo de lo contrario. Vamos a trazar un plan maestro, derrotaremos a la mentira que nos susurran constantemente al oído, vamos a creer que tenemos madera de héroes, vamos a demostrar nuestro amor con hazañas. Lograremos ser aquello para lo que nacimos, héroes de mascarilla en el palacio del Rey.

Juanjo Conejo