LA MUJER QUE MATÓ A MORFEO. Juanjo Conejo

Se oyó un disparo en el silencio de la noche, Morfeo cayó al suelo. El sueño y la esperanza caminan juntos. Mata al sueño y el mundo caerá en la más absoluta desesperanza. En el mundo oscuro que vino después de la muerte de Morfeo, los demonios acampaban a sus anchas sin hallar ninguna resistencia por parte de la humanidad, el infierno estaba en la tierra. Freyja, la mujer que mató a Morfeo, se sentía responsable del caos de maldad que estaba devorando las almas del nuevo mundo, pero ¿cómo devolver la vida a Morfeo? Desde aquel disparo, que ahora lamentaba, habían pasado tres años. Nadie sabía dónde se hallaba el cuerpo del dador de sueños, sus cenizas de esperanza.

¿Por qué Freyja mató a Morfeo? Retrocedamos tres años… Freyja caminaba por las calles de la ciudad con el rostro cubierto de lágrimas y de rímel negro. Ese rímel corrido era símbolo de sus sueños rotos. No quiero mencionar el nombre de la ciudad, todas son iguales, cuando se miran más allá de su arquitectura, lengua y cultura. Freyja llevaba muchos años esperando que sus sueños se convirtieran en realidad, esa espera indefinida era una tortura constante, un tormento insoportable. Si mataba a Morfeo, se acabaría su calvario. Sin sueños, desaparecería su dolor. Se lavó la cara y, a precio de ganga, compró una pistola en el mercado negro. Sólo un disparo la separaba de la paz.

¿Por qué Morfeo estaba en la ciudad sin nombre? Morfeo conocía el desencanto de Freyja, Morfeo conocía su ubicación. Su intención era animarla para que no perdiera la esperanza, explicarle los motivos de su tardanza en materializar sus sueños. Morfeo sabía que Freyja había comprado una pistola, sabía el riesgo que corría. Morfeo tomó forma humana y se hizo reconocible a los ojos de Freyja, le dio una oportunidad para que recapacitara. Pero una bala no es buena negociadora. Si Morfeo es inmortal, ¿por qué su cuerpo yacía en el suelo? El misterio forma parte de la vida, incluso las dudas mortíferas. Y una pistola a precio de ganga es un atajo sin salida, una trampa.

¿Cómo y dónde encontró Freyja las cenizas de Morfeo? Lo quieres saber todo, forma parte de la naturaleza humana. Lo importante es que Freyja tenía en sus manos las cenizas de Morfeo y, de nuevo, su rostro cubierto de lágrimas y de rímel corrido. “Ojalá fuera yo cenizas y tú estuvieras vivo, porque el mundo se hunde por mi culpa”, dijo Freyja entre sollozos. Y ese rímel negro llegó hasta el corazón de Morfeo, a través de las venas de sus cenizas. Pregúntate si la oscuridad y la sangre forman parte de la ecuación de los sueños. Pregúntate si hay que confiar en lo inexplicable. ¿Por qué he usado el rímel corrido de Freyja para escribir esta historia?, porque yo soy Morfeo

Juanjo Conejo

Fotografía: Jorge Costales
Modelo: Freyja Sott Jaevla