Cargando Eventos

« Todos los Eventos

  • Este evento ha pasado.

Ciclo: RECORDANDO A MANUEL LLANO OCHENTA AÑOS DESPUÉS

16 octubre - 19:30 - 20:30

Barbara Heinsch
De la tradición a una nueva estética de lo regional: Manuel Llano, poeta en prosa

Manuel Llano Merino nació en el pueblo Cabuérnigo de Sopeña el 23 de enero de 1898, hijo de un matrimonio de campesinos, su infancia transcurrió entre Carmona y Sopeña donde se aficionó a la lectura en la biblioteca de su madrina Teresa, hermana del escritor Delfín Fernández González. Allí compartió la asistencia a la escuela con el trabajo de sarruján o ayudante de pastor y ayudando a su padre ciego como lazarillo, enfermedad que obligó a la familia a trasladarse a Santander donde pasará la mayor parte de la vida de Llano.

En Santander se matriculó en Magisterio y en Náutica, pero las dificultades económicas familiares le impidieron llevar a buen fin esos estudios, a pesar de los cual, en 1918 fue contratado como maestro municipal de escuela en Helguera de Reocín, en la que estuvo dos años.
En 1920 aparecen sus primeras colaboraciones en El Diario Montañés, y a partir del año siguiente comienzan a hacerlo habitualmente en el diario El Pueblo Cántabro, donde tres años después era corrector y redactor, pero el periódico desapareció en 1927 para fusionarse con La Atalaya y dar a luz un nuevo diario, La Voz de Cantabria. A finales del mismo año comienza a colaborar en La Región, en el que llegará a ser jefe de redacción en 1928. Este mismo año gana el concurso sobre folklore montañés convocado por la sección de literatura del Ateneo de Santander, con una obra titulada “Tablanca”, que publicó en el Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo en 1929 con el título de “Mitos y Leyendas Populares recogidos de la tradición oral”.

Preside durante un tiempo el Ateneo Popular de Santander y es asiduo a las tertulias de la Biblioteca de Menéndez Pelayo y del Ateneo de Santander, donde hace amistad con Miguel Artigas, Víctor de la Serna, Elías Ortiz de la Torre, José María Quintanilla, Luis de Escalante o José María de Cossío que le presenta a Miguel de Unamuno.

En 1929 publica El Sol de los Muertos, que contiene una serie de relatos que habían aparecido con anterioridad en La Región, un libro del que se hicieron dos ediciones el mismo año. En 1931, publica Brañaflor, con prólogo de Artigas y en el Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo «Las Anjanas».

Desde septiembre de 1929 colabora en La Voz de Cantabria y en 1931 pasa a El Cantábrico, donde también trabaja como corrector. En 1932 aparece Campesinos en la Ciudad, prologado por Víctor de la Serna, y en 1934 aparecen dos nuevas obras suyas, Rabel y La Braña. Al año siguiente su amigo y maestro Miguel de Unamuno prologa un nuevo libro, Retablo Infantil.
Durante la Guerra Civil sus temas tradicionales pierden espacio ante cuestiones más sociales, que se incorporan a un nuevo libro Monteazor, publicado en 1937 y escribe Dolor de tierra verde, que sería publicado póstumamente por la revista Proel. Tras la caída de Santander el nuevo régimen funda el diario Alerta al que Llano se incorpora como corrector.

Manuel Llano falleció en la las primeras horas del día de Año Nuevo de 1938 de un infarto, tres semanas antes de cumplir los cuarenta años, y en plena madurez creadora.

Detalles

Fecha:
16 octubre
Hora:
19:30 - 20:30
Evento Categoría:

Lugar

Ateneo de Santander
Calle Gómez Oreña, 5
Santander,Cantabria39003España
+ Google Map
Teléfono:
942 21 28 20