MAGIA, PURA MAGIA. Juanjo Conejo

MAGIA, PURA MAGIA. Juanjo Conejo

La mano tiembla, el corazón se mantiene firme. Es cuestión de espíritu. Escribir: llenar con ilusión la hoja en blanco. Escribir: dejar una huella en el mundo. Escribir: soñar hasta morir. Y así el escritor vive, con el alma en un puño, anhelando, padeciendo, o extasiado de placer, dejando en cada hoja su piel. El arte de fallecer, morir dejando al mundo un legado. Inspirar, espirar, esculpir con letras el pensamiento, impactar con palabras el sentimiento. Magia, pura magia.

Tinta, de ella beben poetas y filósofos, armamento para el alma revolucionaria. La pasión se vuelve conflicto, cielo e infierno, la limitación de las palabras enfurece el alma. Imaginar: leer entre líneas. La seducción de la metáfora. Dioses creando fantasías de la nada. Palabras que conquistan a un pueblo con filos más cortantes que una espada. Palabras que convierten las plumas en cetros de poder. Erudición, atrapando la atención de los pensadores. Estilo, belleza lingüística marcando la diferencia. Precisión, bisturí para las mentes selectas. Magia, pura magia.

¡Alma, escribe, para esto naciste! Abrígate con el calor de las palabras. Sacia tu hambre con páginas escritas. ¡Basta, no más tormento!, el cielo está encerrado en tinta, la gloria sublime en hojas de papel. Escribid sobre la piedra del tiempo, ni el fuego devorará el pensamiento. ¡Es la guerra!, los libros son cañones contra la ignorancia, son barcos navegando hacia la isla de la esperanza. ¡Falleced en la batalla!, abandonad el mundo suspendidos en el hechizo de una pluma, tan frágil como el cristal, tan fuerte como el diamante. Magia, pura magia.

Una hoja de papel en blanco, aceptad la invitación, es una provocación a la libertad de expresión. Laten emociones en el corazón, pero ¿cómo expresarlas en palabras?, es más difícil que contar las estrellas. Convertid la hoja de papel en un lienzo, las palabras en colores que se funden en un sinfín de matices. Así plasmaréis las emociones sin más limitaciones. Escribir, morir desangrado, dejar en el texto el último suspiro. Abro los ojos, estoy vivo. Magia, pura magia.

La mano tiembla, el corazón se mantiene firme. Resurrección, no hay muerte para las letras. Escribir: volar como las águilas, surcar el cielo con palabras aladas. Papel escrito, papel mojado, pañuelo para las lágrimas. El mago escribe, es hábil en hechizos, la oscuridad conquista verso a verso, impone su imperio golpe a golpe: vence la indiferencia, satisface la curiosidad, despierta la imaginación, construye mundos inmortales. Magia, pura magia.

Juanjo Conejo