La  Gitanilla. José Luis Quintana

La Gitanilla. José Luis Quintana

Dicen que se asomaba la luna, incluso en noche oscura, cuando llovía o nevaba, todas las noches en las que la gitanilla movía sus brazos rodeados de cascabeles . Otras noches con los brazos desnudos acariciaba con las manos las castañuelas. Como el tic tac del reloj de pared, suave, lentamente acompasado y a su llamada, eso era, aparecía el primer rayo de luz blanca.

Parece que de lo que se trata en estos días es entretener: “Concursos, “Realidades”, “Paraísos en una isla caribeña, y mucha propaganda, mucha, mucha propaganda, se cuela en los telediarios, en esas vergonzosas tertulias donde toda clase de “vendid@s cuentan supuestos méritos y relatan historias vergonzosas atribuidas al opuesto del momento.

Las informaciones que nosotros los ciudadanos de la calle, lo saben todos florindos y penetiesos, necesitamos, son datos; números, como los pide el banco para un préstamo de cacamela . Como a la pobre muchacha recién establecida con sus mínimos recursos y cierran sin compensación su negocio, EL GOBIERNO, ya sea autonómico o Central . Y le seguirán exigiendo sus impuestos. Y sus padres con una pensión de mil cien euros a repartir, porque hay otro hijo también en la ruina.

Me he encontrado, hay de todo, con un “ingenuo” que atendiendo los cantos de sirena ha conseguido noventa mil euros “avalados por el ICO al 80% , y está contento, estuvo, hasta que le explicaron que lo deberá pagar , a su hora, porque el reclamante es el banco, por la totalidad; es decir irán al embargo de sus bienes POR EL TOTAL mas esos pequeños gastos en concepto de comisiones , moras, timbres y trompetas. Y eso ocurrirá cuando ya haya perdido su negocio ,deba a las casas proveedoras , al Ayuntamiento, Hacienda la electricidad y el agua.

Mientras tanto el virus de laboratorio . Ya, desde un principio, sin autopsias, no se fuera a descubrir el antídoto. su propagación mundial no tiene ninguna sospecha, está perfectamente dirigido . El ataque biológico está en marcha y durará el tiempo que quieran. Este es el castigo de una agresión. “No coloques los pies sobre la mesa”

Y se quedará en la calle como ocurrió en el 2007, cuando culpaban a L.B., La misma táctica que ahora. Más de un hispano se tiró desde el balcón y por miles cargaron con el macuto, su esposa y los niños y agredidos, engañados, expoliados, dejaron en esta católica España su sudor y esfuerzo.

Quien no entienda que esto es un ataque económico global no se enterará tampoco que los ataques virológicos se vienen preparando ya hace muchos años. Esa es la explicación de porqué había paises preparados para ello La pérdida económica de hoteles y restaurantes es salvable, si dejamos de alimentar las alimañas de los cerebros del mal.

Encontré a mi amigo Santi cerca de la escombrera de San Martín, sí, en ese lugar que los santanderinos conocíamos como “La Fenómeno”. Y aprovecho para explicar que no la llamaban así, como dicen “los historiadores” por defectos físicos de la tal señora, sino porque los señoritos de las últimas casas del muelle se desahogaban con una gitanilla que estaba “fenómeno”. También frecuentaban el lugar “los florindos” y entre unos y otros propagaban historias fantásticas y temibles, y así evitaban la presencia de Mirones.

Decía que allí me encontré a Santi, marino, empresario, factotum muchos años en el Club Parayas, hoy arruinado y expoliado (Parayas). Somos amigos de toda la vida, corrimos las vaquillas en Ampuero, su lugar natal, y rezamos a los pies del Cristo de Limpias. Se subió a mi auto para charlar, recordamos cuando acompañé a su hermano Vicente médico en Africa por el antiguo Congo Belga y fui testigo del agradecimiento de los zaireños actuales. De aqui pasamos a su visita al oculista de Rualasal, Mi, al que le explicó cómo a cierta distancia, en casa, no veía bien la televisión, a lo que respondió el ofta: “acerque más la silla.”

No le conté lo mio, se iba haciendo tarde, que yo también había estado en la misma consulta, que se enfadó muchísimo porque le adelanté que había pensado en recurrir al optometrista. Iba y venía mientras me contaba que había estado, como perito, informando en un juicio por la pérdida de visión de, un ojo, de un paciente no del suyo, esto último lo aclaró cuando creyó que lo miraba a la cara para comprobar. Y según me dijo se debía al producto aconsejado por el farmacéutico allí presente. Y que le consulté mi mala visión en la pantalla del ordenador. También lo dejó claro: “para lo que usted tiene que hacer en el ordenador”…, y no me conocía de nada.

La dulce morta estuvo muchos años en el lugar; la península de la Magdalena estaba virgen, sin edificaciones, todo un bosque por donde hacían sus correrías jabalíes, conejos, ardilla roja …, y más.

Se oía el búho y el aviso del lobo; las playas bien definidas: La Magdalena y Los Peligros.

Zarina mora, gitana o paya bailaba con los pies desnudos, un velo celeste la cubría hasta los ojos y los señoritos del Paseo Pereda encendían todas las noches la hoguera hasta el amanecer. Los carpinteros de ribera madrugaban un poco más, intentaban llegar cuando las ascuas rojas aún coincidían con el nuevo día. El cuerpo de Zarina cobraba más vida, más movimiento y mensaje. En su giro con los brazos extendidos hacía llegar su abrazo al mundo entero .Y Dios la bendecía.. J.L.Q.
De ahí el nombre que hasta hace poco se dió al lugar: “La Fenómeno”

Opiniones de un hombre de la calle que oye, atiende y mira a la cara. Piensa en los demás, los sin salario y sin empleo.